-

Prensa
«Flor Saraví sostiene el espectáculo con una solvencia que no necesita demostrarse. Hay una serenidad en su decir que solo da el tiempo y la experiencia. Modula cada verso con una musicalidad muy precisa. Hay respiración, hay carne, hay riesgo. Su trabajo corporal, tan presente como la palabra, se convierte en un personaje más: a

